Decía el bueno de Jorge Manrique que cualquier tiempo pasado siempre fue mejor, pero esta norma no se aplica en absoluto al micromundo de los videojuegos. Bueno, es verdad que los juegos actuales carecen de imaginación y dificultad, pero también lo es que son casi todos muy espectaculares y trabajados.
Hoy cualquiera puede jugar en su ordenador, su videoconsola, el móvil o en la portátil de la hermanita pequeña pero antes, en los ochenta, la realidad era bien distinta. Solo unos pocos afortunados podíamos convencer a nuestros padres para que nos comprasen una máquina y, vive dios, teníamos que adaptarnos al catálogo de juegos que nos tocase. Jugábamos de buena gana a todo lo que pasaba por nuestras manos ya fuera bueno, regular, malo o infumable.
Estos cinco títulos son los cinco peores venenos que recuerdo haber tomado con sumo gusto.
5. Bulls vs. Blazers (and the NBA Playoffs) (EA SPORTS, Super Nintendo, 1989)
Tenía tantas ganas de ayudar a Stockton y Malone en su cruzada contra el pérfido imperio de Jordan que, cuando quise darme cuenta, ya llevaba dos meses enganchado al juego. Bulls vs. Blazers, uno de los abuelos de la saga NBA Live, ofrecía lo que ninguno en el género: jugadores, equipos y movimientos reales, además de la posibilidad de disputar una temporada completa de la NBA. También fue uno de los primeros simuladores de baloncesto de Super Nintendo así que, en la comparación con nada, solía salir ganado.
Hasta aquí lo bueno, ya que todo lo demás deja un montón que desear. El sonido es terrible, el scroll se mueve a cadenazos y las animaciones... simplemente no dan sensación de movimiento. Capítulo aparte merece el tiro a canasta, momento donde el balón desaparece de la vista del jugador, que solo puede saber si su lanzamiento entró por el movimiento de la cesta.
Al segundo partido sentías la necesidad de catar el arsénico, pero yo no paré hasta ganar el anillo (setentaitantos partidos) unas cuantas veces.
(El tapón era tan frecuente como inocuo: el balón siempre volvía al lanzador)
4. Mortadelo y Filemón (Dro Soft, Spectrum, 1987)
El primer Mortadelo y Filemón que llegó a convertirse en juego no era una mala producción. Sí tenía, no obstante, un problema muy grande: no había cristo que lo entendiese. Poco después saldría la segunda parte (Mortadelo y Filemón II: Cacería de pollos) que era claramente un plataformas, pero este se perdía entre incursiones en casas, inspecciones de alcantarillas y apuestas de caracoles. Todo muy curioso pero, ¿para qué? Yo os diré para qué: para que os termine atropellando un coche irremediablemente.
Todo muy frustrante, aunque estuve a punto de pasármelo.
(Viejas locas, bombas de bola, gatos agresivos... sí, el universo de Ibañez está presente, pero yo no sé qué hacer con él)
3. Trojan (Capcom, N.E.S., 1987)
Recuerdo que me fascinaba la apariencia oscura de este juego y siempre le reservaba unas moneditas cuando visitaba los 'recres'. Por eso me lancé a por él nada más ver la luz en la N.E.S. sin saber la sorpresita que me tenían guardada los programadores. Y es que los juegos de recreativa, que son muy difíciles por aquello de vaciarte el bolsillo, suelen llegar a las videoconsolas rebajaditos o la posibilidad de escoger nivel de dificultad.
Sin embargo, con Trojan para N.E.S. se hizo una excepción y, no solo no podías escoger la dificultad, sino que era más complicado que timar a un gitano. Así que yo, que malamente pasaba de la quinta fase en la recreativa, jamás pude pasar de la cuarta en mi propia consola (snif, snif).
(Yo no me lo acabaría, pero el que ha grabado el vídeo mucho menos.)
2. Blazing Skies (NAMCO, Super Nintendo, 1992)
Esta me la colaron hasta el fondo. Me lo prestó a un amigo a cambio de mi amado Sensible Soccer (1993) y me arrepentí el primer día. El tipo me aseguraba que "estaba de puta madre" aunque en los tres meses que duró el trueque no dio muestras de quererlo de vuelta. En cuanto al juego... aviones, guerra... dos elementos que no me apasionan mezclados con una jugabilidad delirante.
La acción no existe en este título de NAMCO, porque los combates aéreos son sota y caballo -sin rey- y llegan cada mucho tiempo. Mientras se castiga al jugador con insulsas misiones de bombardeo que abusan del Modo 7 hasta dejarle bizco.
(Vuela, vuela pajarito -y no vuelvas-.)
1. The Amazing Spider-Man and Captain America in Dr. Doom's Revenge! (Paragon Software, MS-DOS, 1989)
"Asqueroso", "injugable" o "trozo de mierda que me trae recuerdos de mierda" son algunas de las expresiones que le dedican los usuarios al vídeo del juego en Youtube. Tienen toda la razón y, aún hoy, no consigo explicarme cómo un título avalado por Marvel y con la presencia del Capitán América y Spider-Man les salió tan, tan malo.
El sonido no existe y los demás aspectos, excepto los gráficos, muestran un nivel paupérrimo. Con este juego, más que con cualquier otro que recuerde, solo quedaba un recurso para divertirse: echarle imaginación.
Derrotado por una simple llama, la decadencia del Capitán América.
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