"Perico Delgado Maillot Amarillo" es, sin lugar a dudas, la mejor simulación de ciclismo aparecida hasta el momento. Tanto el buen nivel técnico del programa (scroll en ocho direcciones en dos de las fases, gráficos de excelente calidad, etc.) como la adicción, elevadísima, hacen de él un gran programa. Además, la mezcla de habilidad, machaque de teclas y estrategia le convierten en un combinado explosivo."Busquéis donde busquéis os dirán que Perico Delgado Maillot Amarillo es un juego excelente que marcó un hito en su época. No seré yo -fanático de Perico, del ciclismo y del Spectrum- quien os diga que esto no es así, pero sí considero que no ha resistido bien el paso del tiempo. A diferencia de otros juegos citados en 'Oldies goldies' como Ice Hockey (1988) o Double Dragon (1987), que áun hoy son programas divertidos, Perico Delgado Maillot
MicroHobby, 1989
Amarillo desesperaría al jugador moderno, normalmente carente de paciencia.Porque la paciencia era una cualidad necesaria en todo jugón veterano. Había que tener paciencia para esperar la casi media hora que demoraba el juego en cargarse; había que tener paciencia para aprender el sistema de juego de cada fase, todas distintas; había que tener paciencia para lidiar con la elevada dificultad del simulador y, había que tener MUCHA PACIENCIA para esperar las cargas entre niveles.
Hoy llegas, juegas dos minutos a un juego y si no te gusta lo dejas. Antes no era así, ni mucho menos, por eso advierto que esta revisión de Perico Delgado Maillot Amarillo parte de una visión temporalmente contextualizada.
Perico Delgado Maillot Amarillo (1989) se encuadra dentro de la llamada Edad de Oro del Software Español, unos años en los que los juegos patrios eran tan buenos como el que más y las compañías podían permitirse fichar a estrellas del deporte para ponerle cara a sus productos. De entonces datan Emilio Butragueño ¡Fútbol! (1987, Topo), Fernando Martín Basket Master (1987, Dinamic), Aspar G.P. (1988, Dinamic), Míchel Fútbol Master (1989, Dinamic) y por supuesto el que hoy nos centra.
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Pedro Delgado acabó con una sequía de victorias españolas en el Tour de Francia allá por 1988. Era humilde, talentoso y valiente sobre la bici, lo que le granjeó el favor de los medios y, por ende, le convirtió en el ídolo de los jóvenes españoles. Tanto fue así que de su mano Topo se adentró en un género de simulación deportiva sin precedentes en la época: el ciclismo.
De la mano del programador Rafael Gómez y con música del mítico Gominolas nació un juego Perico Delgado Maillot Amarillo, planteado en cuatro fases con un objetivo común:
ganar la Vuelta Ciclista (así, en genérico). Spectrum, MSX y Amstrad CPC pudieron disfrutarlo desde el primer momento, y los usuarios de PC unos meses más tarde.Primera etapa: esquiva al pelotón.
Al principio el jugador se ve inmerso en el juego de carreras prototipo de Spectrum: vista cenital, curvas de 180º y muchos elementos por esquivar. El objetivo es superar al mayor volumen de ciclistas posible y sería asequible si no fuera porque la energía de Perico se va gastando y es necesario ir recolectando periódicamente cestas de avituallamiento. Unas cestas que, por cierto, están en los márgenes de la carretera, una maniobra de los programadores para forzar al jugador a 'acercarse al toro' y no discurrir plácidamente por el centro de la carretera.
Segunda etapa: ¡cronoescala, leñe!
Cambio a vista lateral y llegada de los calores para el jugador. Sí amigos, la cronoescalada es una fase de las conocidas como 'machacateclas'. Izquierda-derecha-izquierda-derecha
durante diez minutos que transmitían vívidamente el sofoco propio de subir una pendiente. En su favor hay que decir que no seguía el sistema de Track & Field (1983), basado en golpear cuanto más rápido mejor, sino que primaba una cadencia de equilibrio entre las barras de velocidad y energía.Tercera etapa: Descenso a tumba abierta
Perico Delgado, el ciclista, fue quizá el primer escalador español en no perder tiempo en los descensos, debido a su temeraria forma de encaramarse sobre el manillar, bautizado por la prensa como "descenso a tumba abierta". Esta es la fase más rápida, fácil y gratificante. No hay que dar pedales, solo adelantar a los otros corredores cuidando no tocar los límites de la carretera; en ese caso, hostia al canto y un montón de tiempo perdido. Como podéis ver abajo, lo más complicado era adelantar 'grupetos' de ciclistas.
Cuarta etapa: Los Campos Elíseos
O la Castellana, no se sabe, porque el juego siempre se refiere a una vuelta ciclista genérica. Esta última fase también tiene vista cenital y comparte objetivos: superar a ciclistas. Aquí no hay que avituallarse, tan solo coger una buena posición para encarar el sprint final...
Puntos fuertes
- Fue uno de los primeros simuladores de ciclismo, un deporte difícil de llevar a un juego.
- Escoger a Perico Delgado fue un gran acierto (aunque su imagen no sale en ninguna parte del juego, el libreto ni la portada, donde solo está dubujado)
- Gráficamente está muy apañadito.
- La banda sonora de Gominolas. Odiosamente pegadiza.
- Es muy corto. Las fases se te acaban cuando estás empezando a coger el tranquillo y solo hay cuatro.
- No tiene un sistema de juego definido y eso desorienta al usuario. Casi todas las personas que conozco adoran alguna de las fases y odian las demás.
- Al menos en Spectrum había que cargar cada fase antes de jugarla y ¡¡dar la vuelta a la cinta!! Qué pereza.
Nuestra valoración

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1 comentarios:
Yo no recuerdo este juego la verdad. Pero está logrado, me ha gustado mucho ese video del descenso. No debía de ser sencillo. Y ciertamente adaptar un videojuego para el ciclismo es tarea jodidisima.
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